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lasnochesdeMcNulty

(in)definiciones

velocidad

espacio recorrido a toda hostia por unidad de tiempo. La luz y el sonido tienen velocidad, de lo que deduzco que la oscuridad y el silencio carecen de ella, lo cual es bastante sorprendente porque yo nunca he visto correr tanto a alguien como en la más silenciosa oscuridad, casi hasta romper la barrera del miedo: alcanzar los 299.792.458 m/s ("me cagos" por segundo). 

arqueología

disciplina dedicada al estudio de la duquesa de Alba: a los ornamentos hallados entre su pelo, a las pinturas rupestres de su cara y a algunas cavernas descubiertas por su novio, el gran espeleólogo Alfonso Díez, que, cuco él, dice que no se pueden visitar para no estropearlas. 

andamio

exoesqueleto de una obra poblado de rapsodas del piropo zafio y machista. 

piojo

minúsculo insecto que se dedica al scouting de pelazos saltando de cabeza en cabeza de niño con el obsesivo sueño de descubrir al nuevo Puma o a la nueva chica Pantene. 

cocaína

harina para hacer subir la autoestima. Se adquiere a través de una red organizada que opera fuera de supermercados y colmados y que, por consiguiente, no cobra IVA; pero ¡ay! como no les pagues. Su gestión de cobros dispone del mismo marco legal que la producción y distribución del producto. 

coherencia

emitir el mismo juicio sobre algo o alguien ante tus padres y tus hijos, ante dios y el diablo, ante tu jefe y un colega de trabajo, anteayer y hoy. 

perplejidad

sentimiento de estupefacción al escuchar un noticiero, al hojear un periódico de información general o al presenciar el día a día en cualquier trabajo ante el comportamiento miserable, indigno e inmoral de la gran mayoría de personas. Desgraciadamente, la perplejidad tenía antes una condición caduca: emergía de tanto en tanto, pero desaparecía al poco tiempo; sin embargo, en los últimos años, se ha convertido en un sentimiento perenne, renovado constantemente con nuevos e indignantes ejemplos. 

dinosaurio

si es un animal, bicharraco extinguido hace muchos, muchos años. Si es una persona, político que cobra de un cargo público sin pegar un palo al agua desde hace muchos, muchos años. Las glaciaciones pudieron con los primeros, pero no podrán con los segundos. Tras el apocalipsis, estos políticos serán los únicos supervivientes junto a Ramoncín y a Jordi Hurtado. 

invitación de boda

cartulina insultantemente cursi que hace partícipe al invitado del feliz enlace convidándolo a asistir y a sufragar los fastos. A pesar de la sencillez de la información que contiene (apenas los dos nombres de los afortunados y la fecha, hora y lugar del bodorrio) difícilmente se asimila completamente a la primera, ya que, mientras la invitación es leída, mentalmente se está calculando: “cagon-la-puta, menos no sé cuántos cientos de euros”. De tal modo que tras la segunda o tercera lectura, en la que los datos de la boda ya han sido procesados, afloran los mejores pensamientos y deseos: ¿a quién habrá conseguido engañar esa foca infollable? o ¿a ver lo que duran, porque con lo golfo que es él? o cualquier otra lindeza del estilo. Y todo esto en el mejor y común de los casos. Porque si la invitación es recibida por una mujer soltera con el arroz a punto de pasársele, lo que lee ésta es: “Yo sí y tú… ¿cuándo? ¡Jódete!” Afortunadamente, esta desagradable situación tiene efectos secundarios positivos en otros invitados: los varones solteros disponen de una ultrajada madurita dispuesta a demostrar que ella también puede, por lo que en el banquete disfrutarán de una presa extraordinariamente borracha e increíblemente fácil a la que zumbarse.

sudoku

Guantánamo numérico en el que las unidades son encarceladas en celdas secretas que ni siquiera el carcelero conoce de antemano, provocando continuas entradas y salidas arbitrarias. Y así una y otra vez: celda tras celda, prisión tras prisión…en un sistema penitenciario infame, que más que condenas a cadena perpetua obliga a cumplir enloquecedoras condenas a movimiento perpetuo. 

desidia

pereza del intelecto, harto de llevar el cartel luminoso de “Open 24 hours”, que busca su momento de desconexión total. 

albóndiga

(o almóndiga, según la educación de ca uno) menor cantidad de carne que tiene existencia propia y se puede comer de un solo bocado.

¡tu-puta-madre!

antónimo perfecto de gracias. 

aldea

viaje en el tiempo y en las formas, donde las cosas conservan la naturalidad de antaño: la franqueza y dureza de sus gentes, así como el valor de su palabra; las comidas tradicionales de sabores intensos; la convivencia con animales, algunos de los cuales acabarán en la mesa; el paisaje natural que respeta las estaciones y regala los sentidos; y la belleza de la quietud aldeana, que permite disfrutar de momentos que se prolongan mucho más allá de una simple y extática sensación hasta cosificarse en pura y dilatada alegría. 

comercial

mentiroso repulsivo cuyo único objetivo es la comisión que obtiene de la venta del producto o servicio que coloca al cliente mediante engaño o manipulación. Es lo contrario a un casco azul que media entre dos contendientes enfrentados. El comercial es el que enfrenta a cliente y proveedor, encabronando a ambos por igual. Para entendernos: escupe al cliente en la cara y luego señala a su empresa, mientras se escabulle vilmente a gastar la comisión ganada espuriamente. 

lenguaje

antiguo sistema de comunicación usado por el hombre en su condición de ser social antes de la irrupción de las redes sociales y la correspondiente destrucción de cualquier codificación inteligible. 

tectónica de placas

sentido del humor de la geología, lleno de sobriedad y contención a lo largo del tiempo, pero que, de repente, suelta una carcajada heladora. 

cónclave

consejo de administración de la Iglesia Católica en el que eligen a su CEO. Suele prolongarse varios días, ya que resulta extraordinariamente complicado que todos los cardenales se hallen al mismo tiempo para la votación al haber siempre alguno en el excusado. La elección del CEO se anuncia mediante la célebre fumata blanca, que originalmente, allá por 1400, significaba "letrinas libres". 

compás

el Fred Astaire de la geometría. Dibuja los círculos más perfectos apenas sostenido por uno de sus puntiagudos pies. Una y otra y otra vez, sin desmayo, sin error. La belleza de sus giros queda reflejada en la huella de sus trazos. 

bárcena

planta noble de un partido político que se anegaba regularmente con dinero B, pero que ahora, tras el calentamiento de huevos global y el consiguiente deshielo de los glaciares bancarios suizos, se inunda de mierda y más mierda.