horno
calientabizcochos, a los que pone a mil para que luego se los coman otros hinchados de golosa excitación.
calientabizcochos, a los que pone a mil para que luego se los coman otros hinchados de golosa excitación.
enamoramiento entre dos montañas. Mientras dura la pasión, el río fluye abundante y ruidoso en su fondo; cuando ésta desaparece, el cauce se seca y silencia, quedando el eco como único testigo de aquellos amores.
impaciencia sobre ruedas de desconocido origen y misterioso final. En las ciudades, provocado por el exceso de coches. En las carreteras, provocado por el exceso de agentes de tráfico incompetentes.
inicio melancólico del día, que despide los excesos de la noche y anuncia las obligaciones diurnas.
señor al que le toca el Euromillones, la Loto o el Cuponazo. Señor que concede o deniega hipotecas. Señor que te acaba de decir “guárdeme la vez, por favor, que voy a …”. Señor al que le llaman el Señor.
travestismo ocular. Ojo nacido humano pero que se siente camaleón.
ahora se asocia al PowerPoint, pero antes era un curioso y fascinante negativo enmarcado.
luz, mechero y aplique medieval. Hace tiempo que sólo se usa cada 4 años una versión cursi y de diseño para las Olimpiadas. Antes daba miedo, ahora da risa.
volcán de pecados cuyas erupciones se deben a la lujuriosa adolescencia o a la golosa gula.
estado de humor de funcionarios de ventanilla, camareros y tías buenas. Los dos últimos muestran alguna brizna de simpatía ante el dinero (propina o cartera abultada); los primeros ni eso.
texto liofilizado que muestra lo esencial. Ojalá pudiera hacerse también con las personas.
cochimoto o moticoche que de tan ridículo chana un montón. ¿Dónde va el retrovisor derecho? Si va en la moto, ¿sirve de algo? Si va en el sidecar, ¿cómo diablos lo mira el conductor?
juego de “Hundir la flota” para jugadores avanzados. Herramienta usada por las empresas hasta la saciedad. Si juntásemos todos los ficheros Excel generados en todas las empresas del mundo, llegaríamos sin duda alguna al infinito y más allá.
comercio en el que venden un montón de cajetillas que te pueden matar o dejarte impotente, cuya ganancia absorbe mayoritariamente Papa (Hipócrita) Estado.
cuando no puedes desabrochar el puto sujetador, cuyos cierres han sido ideados por célibes monjas de clausura y expertos en cajas de seguridad de bancos suizos.
fósil paleotecnológico que todavía puebla algunas ciudades con su esqueleto herrumbroso y su estómago vacío de monedas.
comercio que lava manchas y plancha arrugas ajenas, ocultando inconfesables secretos que la ropa guardará para siempre en sus hilos y paños.
compartida por aves, edredones, escribas, cabareteras, boxeadores y gays. Cubre, abriga, expresa, insinúa, mide y revela, respectivamente. Ricas y variadas cualidades para algo tan liviano.
“palabro” súper guay que sirve de inequívoca alerta. Si la escuchas a un no íntimo, asiente falsamente con la cabeza y dile: “¡Guau, qué pasada, cómo te envidio!”. Si la pronuncia un íntimo, revisa inmediatamente la categoría de íntimo rebajándola a amiguete o conocido.
hielo “indignado” que acampa en los valles reivindicando derechos geológicos milenarios.