ibuprofeno
antídoto del gin tonic y otros etílicos amiguetes. Te ofrece los sanadores cuidados de una madre, pero sin sus cansinos reproches que tanto joden de resaca.
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toalla con diseño, cuyo corte y confección imaginó algún lúbrico modisto al ver salir de la ducha a su pareja.
folloncete tolerable si lo hacen tus hijos; tumultuoso caos si lo hacen los hijos de los demás.
Asedio infructuoso. Dominio absoluto del equipo blanco: balón, juego y oportunidades, sin la merecida recompensa. De diez partidos como éste se ganan nueve.
Utilicemos la teoría del vaso medio lleno o el vaso medio vacío para analizar el partido.
Vaso medio lleno: el Madrid tuvo un sinfín de oportunidades de todos los colores, sobre todo, en la segunda mitad. Disparos desde fuera del área, dos balones a los postes, remates sacados en última instancia por Aranzubía, que se convirtió en el héroe local, ocasiones de cabeza tras corners lanzados en pleno asedio madridista...
El primer lanzamiento al palo fue de Adebayor en un mal centro al primer toque que se convirtió en un envenenado remate que golpeó dos veces en el poste. El segundo tras una buena jugada de Cristiano Ronaldo que se va de dos rivales en velocidad gracias a su extraordinario cambio de ritmo y remata ajustado al palo. El posterior rechace lo caza Di María y lo envía de nuevo ajustado al palo, obligando al portero deportivista a hacer la mejor intervención de la noche.
Benzema también dispuso de una clarísima ocasión que remató y rechazó al mismo tiempo, rematando con un pie sobre el otro, cuando lo más sencillo era conseguir el gol. Esta ocasión llegó gracias a la clarividencia de Xabi Alonso, que habilitó a Sergio Ramos entre una madeja de defensas.
El control del juego perteneció por completo al equipo visitante, sostenido en otro buen partido del tolosarra y el aluvión ofensivo del segundo tiempo. El entrenador fue sin duda a por el partido, como no podía ser de otro modo, y sus jugadores así lo entendieron, cercando al Deportivo en su área y empujando hasta el último suspiro. No se puede reprochar nada con respecto a la actitud de este equipo: quieren ganar y lo intentan por todos los medios posibles.
Marcelo volvió a demostrar, mientras estuvo en el campo, que es una alternativa para el ataque blanco. Se descuelga con frecuencia y pisa área con facilidad. Contra equipos menores jugará el brasileño y en partidos de mayor enjundia (eliminatorias de Champions, por ejemplo) jugará Arbeloa. Sergio Ramos no aporta ni una décima parte en la banda derecha. Su peligro es sólo aparente.
El Madrid no concedió ni una sola oportunidad al Deportivo. Su solvencia defensiva parece consolidada. Por cierto, nunca se valorará lo suficiente el impresionante trabajo defensivo de Xabi Alonso: llega a todo, corta balones en el área propia y los lanza con rapidez y precisión sobre el área rival. Su temporada está siendo extraordinaria. Que no se lesione.
Vaso medio vacío: tardó en entrar en el partido. La primera parte transcurrió con cierta tranquilidad para el Deportivo, que no se vio excesivamente exigido. Lo mismo ocurrió en Lyon.
El Madrid está peleado con el gol. Le cuesta finalizar con éxito a pesar de disponer de numerosas ocasiones. Es cuestión de rachas, pero vista la velocidad de crucero del Barcelona, no se puede permitir aludir a la mala suerte, a los postes o a María Santísima. Se ha de ganar siempre y punto. Hay equipo para ello, incluyendo buenas alternativas en el banquillo, por lo que no caben excusas.
Benzema está mucho más activo desde la llegada de competencia, pero sigue sin ser un depredador del área. Haría bien el club en buscar alguna muestra de sangre de Raúl y hacerle una transfusión al francés, a ver si así le entraba la voracidad anotadora.
Pepe es tonto, pero tonto, retonto. O sea, corto de entendimiento. Es tan exuberante físicamente como débil mentalmente. Casi nunca toma la decisión adecuada. Juega al filo de la navaja y comete estupideces, como el absurdo empujón a Juan Rodríguez para arañar una décima de segundo a falta de veinte minutos para el final del partido. Es preocupante su actitud de macarra. Además, se le ve siempre. No es de esos defensas barriobajeros que saben cómo hacer daño sin que les vean. Éste es bobo, siempre le pillan, porque siempre lo hace exageradamente y a plena luz. Prefiero mil veces la discreta sobriedad de Albiol que la exasperante teatralidad de Pepe.
Kaká..bueno, Kaká está para jugar con los veteranos. Es una molestia en el centro del campo con sus continuas e intrascendentes bajadas a pedir balón. Retrasa el juego una y otra vez y no ofrece nada a cambio. Por siempre jamás: Özil.
“nerviógrafo” que registra en forma de parábola cóncava los sufrimientos del alumno. Empieza con un pico justo antes de su inicio, baja conforme se va contestando a sus preguntas hasta llegar al mínimo con su entrega, y sube de nuevo progresivamente cuando se va acercando la fecha de publicación de las notas hasta el momento de máxima tensión en el que descubre el resultado final al lado de su nombre, de la forma más fría imaginable.
olor espontáneo, breve y desagradable sin papá reconocido, aunque a veces reconocible. Una pena que una vida tan breve transcurra huérfana.
objeto con una creciente tasa de paro. Algunos han tenido que reconvertirse en humillantes contenedores de cacahuetes, ridículos elementos decorativos o han emigrado a países más tolerantes con el humo y el hollín en los pulmones.
aburridísimo juego de estrategia en blanco y negro, jugado por aburridísimos jugadores con apellidos acabados en ‘-ov’ o por jubiladísimos viejunos con apellidos acabados en ‘-ez’. Dicen que es un juego para gente muy inteligente. ¡Una leche! No es inteligente aburrirse.
botella con alma de chiruca, que oculta su contenido recelosa y, si es coqueta, se cubre de fundas aterciopeladas de lo más estupendas.
Empate que sabe a poco. En un partido típico de ida de Champions, en el que los dos equipos salen concentrados, intensos, sin permitirse alegrías defensivas, el Madrid pudo dejar la eliminatoria sentenciada sin merecerlo claramente y, al final, acabó empatando un partido que tampoco mereció empatar. En todo caso, el resultado más justo hubiera sido 0,5 a 1.
La primera parte fue un tostón insoportable lleno de interrupciones, ausencia de juego de ataque y permisividad del árbitro en la reiteración de faltas cometidas por le equipo local. Apenas un par de remates desde fuera del área de Di María y Cristiano Ronaldo de falta sin casi peligro. Por parte del Lyon, un remate con más peligro de Gomis tras una mala salida de Casillas. Nada más, aburrimiento total.
El Madrid entró algo más enchufado en la segunta mitad rematando dos veces al palo en jugadas a balón parado: una extraordinaria falta lanzada por CR7 y un remate de cabeza en un córner de Sergio Ramos. El Lyon tuvo suerte en ambas ocasiones, así como en el clarísimo penalti no señalado por el lamentable árbitro. Ojalá el Madrid tenga un arbitraje made in UEFA, así de casero, en el partido de vuelta.
Al poco tiempo salió Benzema y al minuto de estar en el terreno de juego consiguió el gol de su equipo, después de una buena jugada de Özil, extraordinario en la recuperación y el regate, y el delantero francés, que culminó con un pelín de suerte con un disparo mordido que se coló por entre las piernas de LLoris.
A partir del gol la eliminatoria se puso franca para el Madrid, sólo a la espera de finiquitarla a la contra, su gran arma. Sin embargo, en esta ocasión no le funcionó el contraataque. En las tres ocasiones que tuvieron lo montaron mal, sin coordinación entre sus puntas y con evidente ansiedad. Visto lo visto, quizá sí que pesó más de lo debido los seis años cayendo en octavos, porque no estuvo muy fino el Madrid. Sólido sí, pero brillante no.
Casi al final, tras un rebote y un despiste defensivo, Gomis se encontró solo en el área y consiguió un empate que parecía imposible tal y como se estaba desarrollando el juego. Una pena, porque el Lyon tampoco dispuso de más ocasiones que ésta. Aunque el Madrid tampoco puede quejarse mucho de su suerte, ya que además del gol y los dos palos a balón parado no creó más ocasiones.
La eliminatoria se pone a favor, pero se ha perdido una buena oportunidad de dar un golpe de autoridad y mostrar a toda Europa que este año sí se puede contar con el Madrid como uno de los favoritos ganando claramente al Lyon. La alineación del principio, sin el trivote que se había rumoreado, invitaba al optimismo, aunque al final el equipo blanco no mostró la superioridad que se le presuponía. Ahora toca resolver en el Bernabéu. ¡Que llegue el partido de vuelta ya!
Comodísima victoria del Madrid que se enfrentó al equipo más patético que ha pasado por su estadio esta temporada. El Levante, imagino que acobardado por el 8 a 0 que le endosaron en Copa, se presentó en el Bernabéu a no perder por goleada. Nada más. Acabó encantado con el resultado final, que hubiese firmado antes del inicio. Su falta de ambición fue tal que no llegó a chutar a puerta, ni un solo remate hizo en todo el choque. ¡Lamentable! Ojalá descienda a Segunda. Unos deportistas así no merecen jugar en Primera ante equipos como el Madrid.
Así pues, el análisis del partido resulta absurdo. Sólo uno de los dos quiso competir y tampoco mucho, ya que el equipo blanco aprovechó la debilidad y la apatía de su rival para sestear antes del importantísimo enfrentamiento contra el Lyon en Champions. Ni en sus sueños más húmedos, Mourinho pudo esperar un partido tan plácido.
El único que jugó al 100%, como siempre, fue Cristiano Ronaldo. Remató de todas las formas imaginables: a bocajarro, desde fuera del área, de falta, de cabeza...Un recital de ocasiones que la ansiedad del portugués una veces y la buena actuación de Munúa en otras impidieron que el impetuoso delantero se marchase a casa con un saco de goles. Parece evidente que este chico no sabe jugar de otra forma. Su ambición a veces le traiciona. Aunque benditas sean sus ganas. Los jugadores granotas deberían aprender de sus ganas de competir y ganar.
Fue un partido para disfrutar de los secundarios. Raúl Albiol estuvo impresionante en defensa, cosa que viene siendo habitual en las pocas ocasiones en las que juega. Está rápido, bien colocado, inexpugnable por alto, con ganas de demostrar que merece un lugar en el equipo titular. Khedira cada vez participa más y se suelta de vez en cuando en ataque. Es un trotón lento y con escasa capacidad de organizar al equipo, pero lo compensa y ayuda mucho a juntarlo en el centro del campo, además de hacer buenas coberturas a los laterales.
Los goles llegaron en el primer tiempo. El primero al comienzo del partido en una habilidosa jugada de Di María, que dribló a tres contrarios en una baldosa del área y asistió a Benzema para que marcase a placer. Por cierto, al delantero francés le ha venido bien la competencia de Adebayor, parece más enchufado y participativo que nunca. El segundo, poco antes del descanso fue obra de Carvalho, en un remate a bocajarro - una especie de acto reflejo - remachando un obús de falta de Cristiano Ronaldo.
La segunda mitad continuó con el monólogo del Madrid, la resignada impotencia del Levante, la obsesión por golear del 7 blanco y el regalo en forma de sustitución de Özil por Kaká en los últimos 15 minutos. El fino estilista alemán dio una asistencia magistral y realizó una jugada antológica que acabó en gol anulado, que de no ser por los rápidos reflejos de Munúa se habría convertido en una obra de arte preciosa. Este chico es maravilloso. Desde Zidane ningún jugador del Madrid me hacía disfrutar tanto. Es un artista de una elegancia sublime. Sin duda, mi jugador favorito de esta plantilla. Sé que no es el más decisivo (Ronaldo) ni el más experimentado (Iker y Xabi), pero sí el que me regala los ojos una y otra vez con su delicioso fútbol.
Y el martes los octavos de la Champions. ¡Por fin llega la gran cita de la temporada! El Madrid debe obtener un resultado convincente en el partido de ida en Lyon que disipe las dudas y miedos que puedan existir en el club y, de paso, sentenciar el pase a cuartos de final de la competición.
¡Por fin se sabe algo de las sombras! ¡Y es una información muy valiosa! ¡Las sombras también mueren! ¿Cómo se ha sabido? Gracias a un cuerpo sin sombra capturado que consiguió escapar de su cautiverio. Éste ha contado cómo lo usaban de cuerpo-batería. Según parece, las sombras necesitan estar en contacto con un cuerpo de vez en cuando para sobrevivir. No se sabe exactamente el tiempo que pueden estar sin “cargar”. Las estimaciones realizadas en base al testimonio del cuerpo sin sombra establecen el tiempo de supervivencia en dos días. El cuerpo ha contado que cada sombra permanecía junto a él una hora y que el ciclo se repetía cada dos días, siempre en el mismo orden.
El cuerpo secuestrado estaba atado boca arriba junto a centenares de otros cuerpos sin sombra y siempre tenía una sombra “cargándose”. Le suministraban suero para mantenerlo con vida y estaba sondado para evitar ser movido. Muchos cuerpos se llagaban; entonces, eran rápidamente reemplazados.
Aprovechó un traslado para escapar, de lo que se deduce que existe más de un centro de carga de sombras. Por este motivo no se puede cuantificar cuantos cuerpos sin sombra han sido capturados. No obstante, sí se sabe que la gran mayoría de estos cuerpos sin sombra son captados o, incluso, secuestrados en los campos de internamiento. Al no durar con vida más de 30 días un cuerpo sin sombra, la rotación es elevadísima, ya que las necesidades de las sombras son cada vez mayores al ir aumentando su número.
En cualquier caso, es la primera buena noticia recibida desde el estallido de la rebelión de las sombras. Ellas también pueden morir y sabemos cómo matarlas. El problema ahora es atraparlas. ¿Cómo se atrapa una sombra para aislarla el tiempo suficiente hasta que muera? Se está reclutando a cuerpos sin sombra de forma voluntaria para que se ofrezcan como cuerpos-batería y puedan obtener mayor información. El riesgo es elevadísimo, ya que saben que les será casi imposible escapar, pero les da igual a estos valientes sacrificados, pues se saben condenados. ¿Podrá volver alguno de ellos y aportar más información de las sombras?
Entre tanto, las sombras han iniciado una campaña de exaltación de su líder, Moonlight, al más puro estilo totalitario, enviando mensajes a través de los ecos loando sus capacidades y dotes de mando, y mostrando su nombre sobre cualquier superficie sobre la que se puedan proyectar.
La esperanza ha renacido entre los cuerpos, pero el comportamiento cada vez más agresivo de las sombras hace difícil que esta esperanza cuaje. ¿Podremos resistir al acoso de las sombras? ¿Hasta cuándo? ¡Quién sabe!
100, número de (in)definiciones publicadas. Dicen que una persona de cultura media usa unas 2000 palabras en su lenguaje habitual. ¡Genial! Sólo faltan 1900 (in)definiciones para disponer de un lenguaje (in)definido, pues. Ya queda menos...
ojos, boca y culo de la casa: ojos que miran hacia afuera; boca que respira al abrirse y culo por el que deja salir los malos olores.
si cobra, de puta madre; si no cobra, hija de puta.
La increíble y fascinante historia de Joan Pujol, apodado Garbo por el MI5, es tan admirable como sorprendente. Este agente doble engañó por completo a la Abwehr, el servicio secreto alemán, durante la Segunda Guerra Mundial y resultó clave en las tareas de desinformación durante el desembarco de Normandía, haciendo creer a los alemanes que el desembarco se produciría en Calais.
Tejió una red de mentiras y agentes inventados a lo largo de todo el planeta tan compleja y verosímil que, con la ayuda del MI5, consiguió engañar durante años a los nazis. De hecho, una vez finalizada la guerra, su contacto alemán en Madrid le dio una enorme suma de dinero en agradecimiento por los servicios prestados. Es más, recibió cantidades ingentes de dinero de los alemanes durante la guerra para pagar a su red de agentes inventados, que sirvió para financiar algunas de las operaciones de contraespionaje del MI5 británico.
Fue el agente doble perfecto. La única persona que obtuvo durante la Segunda Guerra Mundial las máximas distinciones de ambos bandos: la Cruz de Hierro del Reich y la Orden del Imperio Británico. ¡Alucinante!
Cuesta creer que los alemanes fuesen tan tontos. ¿Cómo consiguió engañarles durante tanto tiempo? Dicen que sus mensajes estaban llenos de una pasión, de una implicación tal, que estaban provistos de una verosimilitud imposible de no creer. Personalmente, creo que Garbo, Joan Pujol, era un “bendito loco”, una de esas personas que se crean una vida paralela gracias a una imaginación desbordante y a una mente algo perturbada. Ni siquiera pienso que fuese un anti-nazi convencido. Simplemente encontró el modo de hacer lo que más le gustaba – inventarse historias – con los mejores medios posibles: el servicio secreto británico de su graciosa majestad. Nunca pidió conocer nada ni a nadie más del MI5. Únicamente tenía interlocución con uno de sus agentes. Así que imagino que no tenía una verdadera vocación de espía, sino tan sólo una casi enfermiza pasión por inventar, por dar rienda suelta a su prodigiosa imaginación. La paradoja es que se convirtió en uno de los mejores espías de la historia.
Después de la guerra, se inventó su propia y rocambolesca muerte en Angola por la mordedura de una serpiente y dejó a su mujer e hijos en España para establecerse en Venezuela, donde creó una nueva familia y vivió durante años desaparecido.
Al acercarse el 40 aniversario del desembarco de Normandía, un miembro del MI5 empezó a investigar la sospechosa desaparición de Garbo y lo localizó en Venezuela. En 1984 emergió de nuevo, para sorpresa de su primera familia que lo creía muerto, y fue agasajado por los británicos otra vez. Pocos años después falleció este curiosísimo hombre, cuya historia es absolutamente desconcertante.
Otro partido muy serio y solvente del Real Madrid. A pesar de quedarse con 10 desde el minuto uno de partido, lo controló absolutamente y no pasó apuros. La expulsión de Casillas permitió ver a un equipo solidario, bien armado y con oficio.
Xabi Alonso volvió a estar espectacular en las ayudas defensivas, especialmente en la banda izquierda cubriendo las subidas de Marcelo. Pepe volvió al equipo titular y, aunque Callejón le ganó la partida en la jugada de la expulsión, estuvo rápido al corte e insuperable por alto. Además, no cometió ninguno de sus puntuales errores garrafales que tanto afean su habitual solvencia defensiva.
Marcelo logró el gol del partido tras un buen pase de Cristiano Ronaldo y la amable participación de Kameni, que descuidó su palo. El gol reflejó el impacto que tiene Marcelo en ataque, pues penetra las defensas rivales como si de un cuchillo se tratase. Lástima que en defensa se complique más de la cuenta con arabescos innecesarios.
El Español empezó empujando y teniendo más el balón, pero estuvo impreciso y casi no dispuso de ninguna oportunidad. Conforme avanzaba el partido se le iban nublando más y más las ideas.
El equipo blanco pudo sentenciar a la contra en varias ocasiones, sobre todo, de Adebayor, que dispuso de tres clarísimas. Es un buen delantero: rápido, aguanta muy bien el balón de espaldas a la portería y presiona la salida del equipo rival. No había en la plantilla blanca este perfil de jugador, por lo que supone una interesante alternativa para lo que resta de temporada.
Cristiano Ronaldo fue un peligro constante con sus arrancadas en los contraataques. Asistió a Marcelo en el gol y a Adebayor en varias ocasiones. En carrera y con espacios es imparable. Si entendiese mejor el juego...
El debate sobre el bajón físico del Madrid quedó zanjado en la jornada de hoy. Aguantó perfectamente jugando todo el partido con uno menos y pareció llegar fresco al minuto noventa.
Ahora la distancia es de cinco puntos, gracias al pinchazo del Barça en Gijón. Son únicamente dos partidos en lugar de tres. Sigue siendo una distancia considerable, pero el Barcelona parece mortal. Llega un mes de Champions con partidos intensos y duros. A ver qué sucede en Liga con Barça y Madrid.
cosa absurda, fea e inútil que sobrevive a todas las purgas caseras y emerge de tanto en tanto recordándote lo hortera que fuiste o el tremendo mal gusto de quien te lo regaló.
erlenmeyer adornado con un hermoso pitón en algún brillante momento de inspiración de un químico borrachín.
persona de difícil desprender, poco gastar y menos invitar. Es tan miserable que si tuviese que pagar para vivir se dejaría morir.