situación personal con respecto a la ausencia o no de pareja. Normalmente, se ofrecen una serie de opciones a elegir, que siempre son las mismas y suelen estar en el mismo orden secuencial: Soltero; Casado; Separado; Divorciado; y Viudo. Si uno está contento con su estado civil, no desea que cambie. Sin embargo, los que no están a gusto desearían cambiar su estado civil (y aquí viene lo curioso) por el inmediatamente posterior. El soltero de larga duración se muere por estar casado. El que está hasta el gorro de su matrimonio ansía separarse. El separado que desea rehacer su vida sentimental no ve la hora de obtener el divorcio. Y, por último, el divorciado al que le está porculeando su anterior pareja desearía estar viudo.