reportaje que habitualmente mostraba interesantes aspectos de la naturaleza, la historia, la cultura o los viajes, con el que podías disfrutar aprendiendo de forma relajada al ser emitidos a horas que invitaban al sueño. Actualmente, invaden la parrilla televisiva a cualquier hora en versiones agresivas y soeces de los temas más rocambolescos que puedan imaginarse consiguiendo encabronar y embrutecer al telespectador. Este género ha formado parte de mi educación, por lo que me apena profundamente su degradación. Es como si los profesores del colegio de los que guardo un grato recuerdo se hubiesen convertido en pervertidos pederastas y proporcionasen drogas a sus alumnos.