espacio recorrido a toda hostia por unidad de tiempo. La luz y el sonido tienen velocidad, de lo que deduzco que la oscuridad y el silencio carecen de ella, lo cual es bastante sorprendente porque yo nunca he visto correr tanto a alguien como en la más silenciosa oscuridad, casi hasta romper la barrera del miedo: alcanzar los 299.792.458 m/s ("me cagos" por segundo).