mentiroso repulsivo cuyo único objetivo es la comisión que obtiene de la venta del producto o servicio que coloca al cliente mediante engaño o manipulación. Es lo contrario a un casco azul que media entre dos contendientes enfrentados. El comercial es el que enfrenta a cliente y proveedor, encabronando a ambos por igual. Para entendernos: escupe al cliente en la cara y luego señala a su empresa, mientras se escabulle vilmente a gastar la comisión ganada espuriamente.