el mayor acontecimiento universal en el que se exhiben extraordinarios deportistas, orgullos nacionales, vanidades empresariales y algunos tramposos de mierda. Nos regala momentos inolvidables, por épicos o por crueles, pero de una emocionante belleza. Durante 16 días se libran batallas incruentas de las que salen héroes victoriosos, honrosos segundones y villanos derrotados. Aunque hasta que no se incluya al rugby, el deporte que mejor simboliza el espíritu olímpico, la fiesta no será completa.