ecléctico mueble: en casa, señorial y coqueta; en el cole, amiga inevitable; en la oficina, cínico yugo que bajo su aparente moderna comodidad esconde las fauces del alienante trabajo que te atrapa y no te suelta entre sus reposabrazos; en la política y entre altos cargos directivos, ventosa que se adhiere al culo por siempre jamás.