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La serie Roma Criminal ha sido la última de mis adicciones. Acaba de concluir la segunda (y última, supongo) temporada en Canal +. La primera me gustó mucho, ésta me ha encantado.

Está basada en hechos reales: el crecimiento de una banda criminal - la banda de El Libanés - a finales de los setenta, su toma del poder en la ciudad de Roma y su posterior desintegración. Todo ello con las difíciles relaciones con la Mafia y la turbia intervención de los servicios secretos italianos. 

La banda está encabezada por un triunvirato que se conoce desde niños: el Frío, el Dandy y el Libanés, quien ejerce el liderato. Trafican, extorsionan y asesinan sin ninguna contemplación. La violencia está magistralmente presentada en la serie. De la otra parte de la ley, figura principalmente el comisario Scialoja, cuya integridad y perseverancia chocan una y otra vez con los intereses de la banda.

Además, el comisario Scialoja pugna con el Dandy por el amor de Patrizia, puta fina y novia del Dandy. El papel de Patrizia es genial: se balancea perfectamente entre su desbocado deseo por conseguir un nivel de vida lleno de lujos y sus sentimientos hacia el comisario de policía. Es una perfecta cínica, aunque para su desgracia también vive llena de amargura, que transmite con una languidez y frialdad heladoras. 

Al principio la banda triunfa y permanece unida, pero tras el asesinato de El Libanés y la subida al "trono" de Roma del Dandy todo cambia. Las traiciones afloran por doquier y las venganzas se desatan sin cesar. El Frío intenta infructuosamente mantener a la banda unida, pero sin éxito. A pesar de ser un asesino despiadado, tiene un sentimiento de la justicia y del honor inquebrantables. Sin duda, es mi favorito. Es uno de esos malos-buenos que enamoran. Silencioso, duro, digno...Frío.

La caída a los infiernos de la banda, las traiciones, las miserias de todos sus miembros están retratadas con maestría. La intervención de terceros (bandas rivales, la Camorra napolitana, los servicios secretos) se entremezcla de tal modo que dota de una complejidad absolutamente real a toda la trama. Y el final es sencillamente alucinante, brutal, inmejorable.

Además, la serie está perfectamente ambientada, los actores lo bordan y la música que la acompaña es buenísima. En definitiva, una serie cojonuda de factura italiana.