Imperdonable descuido del Real Madrid. Oportunidad desperdiciada de machacar al equipo italiano, un grande venido a menos, y mostrar a toda Europa que este año va por fin en serio, que es un firme candidato a ganar la Champions.

Dominio absoluto del equipo blanco en la primera mitad con un aluvión de oportunidades - 13 disparos en 45 minutos - y apenas un par de ocasiones de Ibrahimovic, un proyecto de gran jugador que nunca lo ha sido ni lo será.

En el último minuto del primer tiempo, buena recuperación de Sergio Ramos y sutil asistencia de Di Maria a Higuaín, que ajusta al palo su remate consiguiendo el primer gol. Descanso y partido encarrilado.

Durante los primeros quince minutos de la segunda parte más de lo mismo: dominio absoluto del Madrid ante un Milan que deambula por el campo caminando cansinamente.

Entra Inzaghi en el campo y revoluciona el partido. Preocupante para el Madrid que una rata del fútbol con 37 tacos de almanaque le dé la vuelta al marcador. El primero tras un penoso y grosero fallo de Pepe, un habitual de los fallos graves. Es tan exuberante el defensa portugués del Madrid, que sus fallos también lo son. El segundo tras un clamoroso fuera de juego no señalado y un buen remate de pillo, anticipado la salida de Iker por bajo.

El equipo blanco no puede desaparecer de este modo en un partido de esta importancia, a pesar de la suerte y las marrullerías del rival. Se ha de aniquilar al contrario cuando se puede, destrozarlo, no dejar que asome la cabeza y si lo hace patearla. 

Afortunadamente, en el descuento un buen pase interior de Benzema lo aprovecha Pedro León para marcar el empate definitivo, un resultado más justo, pero totalmente insuficiente para los méritos globales del Madrid, aunque un buen toque de atención para su apagón de la segunda parte.

Vaso medio vacío: la pérdida de control de un partido completamente dominado. El propio Madrid resucita al Milan con sus fallos individuales y su displicencia contagiada.

Vaso medio lleno: sigue invicto esta temporada, está clasificado para octavos y tiene el primer puesto del grupo casi asegurado.