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Cómico inglés, autor de alguna de las series de humor más desternillantes que he visto jamás. 

Ha participado como actor y/o guionista en varias series y películas desde inicios de los 80. Quizá la más popular es "The young ones" (Els joves), que escribió junto a su amigo y colega de profesión Adrian Edmonson, y en la que ambos actuaban. Personalmente, nunca me gustó demasiado esta serie.

Harina de otro costal es "Bottom" (La pareja basura), que escribió y protagonizó con Adrian Edmonson también. Rik hace el papel de Richard Richard, un tipejo paronoico, miedica, acomplejado por su virginidad a los veintitantos y completamente ridículo. Adrian se mete en el papel de Eddie Hitler, un joven desempleado, alcohólico y completamente estúpido. Son tan hilarantes los sketches de todos sus capítulos, que en ocasiones me han doblado de dolor por la risa. Si mal no recuerdo consta de 18 capítulos. Creo que los habré visto todos ellos no menos de cinco veces. Su humor es sucio, cutre, surrealista, irreverente, misógino, políticamente incorrecto, pero descojonante. La ambientación de la serie acompaña perfectamente al guión: los decorados dan asco, los personajes también. Sobre todo, Richie (Rik Mayall): la cara de loco con los ojos exageradamente abiertos, la boca en desagradable mueca continua, el pelo grasiento, el resto del cuerpo sudoroso, los calzoncillos por encima de la camisa sobresaliendo a su vez un palmo por encima del pantalón. Una estampa absolutamente repugnante. Sin embargo, las toneladas de risas que me han regalado me han hecho deudor para siempre de esta pareja basura.

Igualmente brillante y también hilarante es la serie "The new statesman", en la que Rik encarna a un diputado conservador británico (Allan B’stard) sin principios, corrupto, medrador, cínico, locuaz, mentiroso, déspota, mujeriego y con un problema de eyaculación precoz gravísimo. Si bien el tipo de humor es similar, a diferencia de Bottom, la ambientación y los personajes son más creíbles, más cercanos, más reales. La relación con su asistente (Piers Fletcher Dervish) es alucinante, lo trata como al peor de los lacayos. Sus discursos políticos son oportunistas, tramposos, cambiantes. La relación con su mujer interesada e hipócrita. En definitiva, es un ser despreciable al que odiar fervientemente, a pesar de lo cual consigue arrancar una sucesión de carcajadas impagables.

Otra serie en la que apareció, aunque en un papel menor, fue "The black adder" (L’escurçó negre), otra cumbre del humor británico, en esta ocasión de Rowan Atkinson (Mr. Bean).

No sé absolutamente nada de la vida de Rik Mayall, más allá de su vertiente de cómico irreverente, especialmente en "Bottom" y "The new statesman". Aún así siento una profunda admiración por él, ya que me ha hecho reír tantísimo y he envidiado tantas veces ponerme en la piel de sus personajes (Richard Richard y Allan B’stard), que aunque me aseguren que es el asesino más despiadado de la historia, enviaré un mensaje de texto a Scotland Yard diciendo "Free Rik".

¡Gracias, gracias, gracias, Rik!